Fabricado en aleación B20, forjado y martillado a mano, el Hybrid Ozone Crash ofrece una respuesta rápida y explosiva, con un ataque inmediato y una caída corta y controlada.
Las perforaciones permiten una liberación rápida del sonido, generando un carácter abierto, seco y articulado, ideal para acentos marcados y efectos rítmicos.
El centro pulido aporta definición y proyección, mientras que el acabado tradicional equilibra el tono con calidez y cuerpo.
El resultado es un crash de efecto expresivo y preciso, diseñado para aportar textura y carácter, tanto en estudio como en escenario.”